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Hikikomori

Detalles de ayer

31 Agosto 2006

Algo sobre mesas redondas

La forma de las mesas ha empezado a interesarme. Normalmente el tablero de una mesa tiene cuatro lados y, por tanto, silueta cuadrada o rectangular. No ha sido hasta que he ocupado un sitio en un mesa redonda cuando me he dado cuenta de que las mesas redondas también existen, y que son perversas.
La mesa redonda en cuestión estaba en la biblioteca. En principio, parecía un mueble útil y simpático. No era sueca, por ejemplo. Las cosas suecas, en general, tienen su puntito de snobismo. Tampoco era de colores llamativos, lo que invitaría sin duda a esnifar rayas de coca sobre ella. Ni, en fin, aquejaba el delirio creativo de ningún diseñador afincado en Paseo de Gracia.
Era una mesa redonda de toda la vida, una mesa de la que te puedes fiar.
Me senté. Estaba solo. La mesa redonda era mi mesa.
Leía “Antropología de la sexualidad y la diversidad cultural”, en concreto el capítulo titulado “Estudios lésbicos y gays en el ámbito de la antropología”. Normalmente, y lo digo como digo tantas cosas: a voleo, normalmente: los libros y textos con títulos largos: son malos. Este libro, este capítulo: eran malos.
Llevaba dos páginas cuando un chico de unos veinte años vino a sentarse enfrente de mí. Gastaba barba profusa y camiseta y apuntes. Los apuntes los puso sobre la mesa y luego paseó su barbita por la sección de cedés. Mientras deambulaba, me di cuenta de que la mesa redonda se había convertido en un engorro. Cuando me siento a una mesa cuadrada o rectangular de la biblioteca, no me importa que otras personas ejerzan su derecho a sentarse. Me parece normal que ocupen un lado de la mesa. Pero la mesa redonda no tiene lados, de modo que el chico que se ha sentado junto a esa redondez se ha sentado, en cierto sentido, en mi mismo lado y, de hecho, encima de mí. Es por eso que me sentía incómodo.
Al lado de mi mesa (nuestra mesa) redonda había otra mesa redonda. Una chica me estaba enseñando sus bragas rosas mientras hacía como que subrayaba nociones. Justo un segundo después de que el chico viniera a poner sus apuntes sobre mi mesa (convirtiéndola en nuestra mesa) una chica fue a ocupar la otra mesa redonda. Entonces tenemos dos mesas redondas, en una dos hombres, en otra, dos mujeres; esto ya, de por sí, me parece tendencioso.
Acabo de leer el capítulo sobre gays y empiezo otro titulado “Sombras sáficas: desafiando el silencio sobre el estudio de la sexualidad”. Va de bolleras. Digo “bolleras” porque “va de bolleras” suena mejor que “va de lesbianas”; no más. Entonces, de inmediato, una chica se aproximó a nuestra mesa redonda (nuestra viril mesa redonda) y ocupó el asiento de mi derecha; el asiento a la izquierda del otro hombre. No dijo nada, ni hola, ni qué tal, ni cómo vais. Simplemente se sentó, sacó sus cosas, y empezó a estudiarlas.
Me tuve que ir de la mesa porque todo me daba vueltas. He descubierto que las mesas redondas son muebles lascivos. He pensado en la expresión “cama redonda” y he convenido que una mesa redonda es como una cama, lo que pasa que algo más alta y un poco más dura. También he pensado en las mesas de los despachos, en las mesas donde se desarrollan reuniones y se realizan entrevistas. He pensado en mesas de restaurantes y en mesas domésticas, de cocina o salón. Y después de pensar en todas esas mesas he de decir que hay algo en las mesas redondas que no ha sido convenientemente estudiado.

servido por hikikomori 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Despistada

Despistada dijo

Durante mucho tiempo estuve trabajando en una mesa redonda en la oficina. Todo el mundo venía a ella como mesa auxiliar, no tenía intimidad. Hasta se atrevían a escribir sobre ella moviéndola y a tener reuniones en ella mientras yo estaba trabajando. Era un infierno. Desde entonces, odio las mesas redondas...

31 Agosto 2006 | 09:23 AM

hikikomori

hikikomori dijo

Me alegra coincidir con otros seres humanos en lo de las mesas redondas.

31 Agosto 2006 | 09:45 AM

iknnet

iknnet dijo

Como curiosidad,
¿y si se hubiera invertido el orden de llegada de los "personajes" de tu mesa redonda?

6 Septiembre 2006 | 12:01 PM

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